Antes que nada, os deseo que 2014 sea
mil veces mejor que 2013; bueno, que sea algo mejor, eso ya será mucho visto lo
visto ¿no? Para celebrar la esperanza y la alegría que casi todos sentimos al estrenar un nuevo
año, os traigo esta bufanda tan colorida que hice para una antigua amiga hace algún
tiempo. Es de punto de media y creo que no puede ser más alegre. Si queréis tener
una parecida y que todo el mundo os diga que vuestro cuello está envuelto en
alegría, ya sabéis, nos ponemos de acuerdo en asun.lavesa@gmail.com
... Y otras historias... Y punto
jueves, 2 de enero de 2014
lunes, 23 de diciembre de 2013
La tía Esther
¿Qué elegir para mi primera entrada en
esta nueva aventura? Difícil tarea. Pero aprovechando que es invierno, y que
terminé esta bufanda no hace mucho, os la quiero mostrar. Es de ganchillo, y
como veis, muy llamativa y favorecedora.
Adelante, bienvenidos
Bienvenidos a
mi espacio, poneos cómodos y disfrutad, estáis en vuestra casa. Esto no
pretende ser simplemente un muestrario de artesanía ni una tienda online, sino
un baúl lleno de historias, lleno de vida. Porque cada obra tiene su
trayectoria, no son meros objetos: están hechos con cariño y con mimo y son
parte de mí. Una parte que quiero compartir con vosotros, lectores
desconocidos, si me dejáis.
Todo empezó un domingo por la tarde en
casa de mi abuela hace unos pocos años. Estábamos las dos aburridas sin nada
que hacer salvo tragarnos lo que fuera que echaran por la tele, cuando se me
ocurrió pedirle que me enseñara a hacer punto. Ella es una maestra, (mi
maestra, y no sólo en materia tejedora), y yo siempre había envidiado aquella
facilidad suya para crear obras de arte de la nada. De modo que cogí un par de
agujas y un ovillo de lana rosa que tenía por su casa y nos pusimos a ello. Los
comienzos no fueron fáciles, pero cuanto más difícil el trabajo, mayor satisfacción
¿no? Creo que no voy a olvidar nunca esa primera bufanda rosa que hicimos las
dos juntas. Mi parte parece la obra de una niña chica, pero fue el principio de
todo, mi primer cigarrillo, la puerta que me abrió a un vicio que ha estado
llenando noches y días, salvándome del aburrimiento y reportándome la mayor
satisfacción de todas: la de superarse a uno mismo.
Desde ese día hasta hoy han nacido
innumerables bufandas, boinas, fundas para móviles, almohadones, chaquetas,
mantas, ropa de bebé... Todo lo que no me he quedado yo lo he ido regalando,
muchas veces por encargo, pero pienso que va siendo hora de que todo el mundo
tenga acceso a “mi arte”. De modo que, si te gusta lo que ves y quieres que te
admiren por la calle cuando luzcas esa maravillosa bufanda única en el mundo, o
la boina tan calentita y que tan bien sienta, no lo pienses dos veces y ponte
en contacto conmigo, estaré encantadísima de hacer que salgas a la calle
todavía más guapa.
Quiero dar las gracias a todos aquellos
que me habéis animado a emprender este nuevo camino, y dedicaros este blog.
Sabéis quiénes sois, no hace falta que diga vuestros nombres, sólo que están
siempre en mi cabeza, dándome apoyo para ésta y cualquier empresa que comparto
con vosotros. Por eso os digo: gracias. Este espacio es tan vuestro como mío.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

